¿Para qué monitorizar la humedad del suelo?

Cómo programación del riego se entiende la manera en la qué reparten las necesidades de agua del cultivo a lo largo del ciclo (frecuencia y dosis de riego).

Para llevar al campo estos cálculos habrá integrar gran cantidad de información, desde las características particulares de cada parcela (tipo de suelo, sistema de cultivo y manejo),  al sistema de riego y a los condicionantes hidráulicos del diseño (de la finca y de la red), a la experiencia acumulada del agricultor o técnico y a las exigencias económicas, de mercado, medioambientales y de sostenibilidad exigidas por la sociedad.
Tradicionalmente, se ha determinado el “¿Cuánto y cuándo regar?” en base a la reposición del agua consumida por el cultivo (Evapotranspiración del cultivo, ETc), estimada a partir de datos meteorológicos y unas constantes de cultivo (Kc).

Tal y como se explicó en el artículo anterior.

Esta metodología es muy útil para el cálculo de dotaciones de riego y el establecimiento de calendarios de riego promedio. E incluso, incluyendo datos reales de ETo (semana anterior) y previsiones meteorológicas, podemos llegar a ajustar las necesidades al día a día del cultivo.

Sin embargo, como ya comentamos anteriormente, este método:

–       no considera el contenido de agua en el suelo, que es de donde el cultivo toma el agua, y por tanto no nos guía sobre el cómo repartir de forma eficaz estas necesidades: momento y duración de cada riego.

–       ni tampoco tiene en cuenta factores limitantes importantes, como la salinidad, ni el estado real del cultivo, ni los objetivos productivos de la finca, entre otros.

 

Por tanto, es clave para las decisiones precisas de riego la observación directa de la planta, el suelo y el ambiente; que es lo que llamamos monitorización. Y esta “monitorización” puede (y debe) hacerse de forma visual y/o mediante sensores. Cuanta más y mejor información tengamos, más precisas serán nuestras decisiones.

 

De todos los parámetros monitorizables mediante sensores, uno de los que proporcionan más información y que al mismo tiempo cuenta con tecnología asequible y fiable para la obtención de datos, es la humedad del suelo. Es decir, monitorizar las reservas de agua que hay en cada momento dentro de la zona radicular y el ritmo de absorción de agua por parte del cultivo.

 

¿Cómo se monitoriza la humedad del suelo?

En España, se han usado, con distinto grado de continuidad, sensores tipo tensiómetro y Watermark®, que miden el potencial de agua en el suelo, en cbar o kPa; así como sensore

s que miden la humedad en volumen (m3 de agua por m3 de suelo) como las sondas de neutrones, los TDRs o las sondas capacitivas o FDR.

Actualmente, hay a nuestra disposición una amplia gama de sondas (Tabla 1), con sistemas de registro y adquisición de datos cada vez más asequibles y capacitados.

 

Tabla 1. Tipos de sondas de medida de la humedad del suelo más utilizadas actualmente en programación de riego (España, año 2010)

Nombre comercialTipoParámetro
Sondas perfil, con o sin tubo de acceso. Registros en continuo o puntualesEnviroscan, Diviner, Envirosmart (Sentek, Australia),C-probe (Agrilink, Australia)Capacitivo /FDRContenido volumétrico de humedad (m3 agua m-3 suelo)
Sondas modulares, sin tubo de acceso. Registros en continuo o puntualesSondas ECH2O (Decagon, USA)Capacitivo /FDRContenido volumétrico de humedad (m3 agua m-3 suelo)
Sondas modulares tipo bloque de yeso. Normalmente, registros puntualesWatermark (Irrometer, USA)ResistenciaPotencial (cbar o kPa)
Sondas modulares tipo tensiómetro. Registros puntuales (varias marcas)Medida directa de la succiónPotencial (cbar o kPa)

Es importante tener en cuenta que NO EXISTE LA SONDA PERFECTA; si no aquella/s que más de adapten a nuestros objetivos y condiciones.

Y además, aunque la sonda sea la adecuada, para sacar la máxima rentabilidad de una inversión, habrá que seleccionar un sistema robusto y asequible, instalar las sondas según unas buenas prácticas, realizar un correcto mantenimiento, y finalmente aprender a interpretar los datos y tomar decisiones.

 

¿Qué información puedo obtener instalando sondas de humedad de suelo en mi parcela?

  • Fecha de inicio y final de los riegos.
  • Ritmo y profundidad de absorción de agua por la planta.
  • Situaciones de estrés hídrico.
  • Balance de agua en el suelo.
  • Movimiento del agua en el perfil.
  • Problemas de infiltración, capa freática y escorrentía;
  • entre otros…

En este link podrán ver varios ejemplos prácticos en fincas agrícolas comerciales, sobre la aplicación de las sondas para la toma de decisiones de programación de riegos.

 

Si no tenemos experiencia o tiempo para dedicar a este tema, existen empresas -como las que implementan la metodología ECH2OSYSTEM®– que nos pueden apoyar en la implementación de un sistema de monitorización de la humedad del suelo; Este apoyo es clave y muy recomendable.

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